¡El Champán es el vino de fiesta por excelencia! En efecto, se abren unas botellas durante eventos especiales y para las festividades de fin de año. Se encuentran la mayoría de las veces para el aperitivo. Pero, ¿sabéis que una botella de champán puede acompañar mucho más que un simple aperitivo?

¿Cómo elegir una botella de Champán para una comida?

Antes inicarse en la elaboración de un menú-champán, es necesario conocer las diferencias de los champanes dulces y a los champanes brut. Durante la elaboración de un Champán, un licor de dosificación (una mezcla de vino y azúcar) está usada. Entonces, cuanto más dulce es el vino, más azucarado está. Y a cambio, cuanto más brut es, menos azucarado está.

Aquí se encuentran los diferentes tipos de champán en función de vos menús:

Dulce más de 50 gramos de azúcar/litros
Semiseco entre 32 y 50 gramos de azúcar/litros
Seco entre 17 y 32 gramos de azúcar/litros
Extra dry entre 12 y 17 gramos de azúcar/litros
Brut menos de 12 gramos de azúcar/litros
Extra brut entre 0 y 6 gramos de azúcar/litros

¿Champán para la entrada?

Intense «mag» Champagne AR Lenoble

Champán y ostras: ¿un maridaje seguro?  
Si optáis por una entrada con mariscos como ostras, elegid un Champán poco dosificado y mineral, a base de Chardonay (un blanc de blancs). Siempre va a ser un valor seguro. Por ejemplo, el Grand Cru Blanc de Blancs “mag” del Champán AR Lenoble, acompaña con elegancia los alimentos de la mar para este inicio de comida.

Champán y foie gras: ¿un maridaje fascinante?
Al contrario de un vino de postre que pone pesado su paladar desde el principio con una tasa de azúcar elevada, el Champán, le traerá frescura. La acidez y las burbujas traerán un equilibrio y aligerarán la grasa del foie gras.  Así, no se van a buscar un Champán dulce, pero seco y afrutado. Entonces, optad por champanes con Pinot Noir y Meunier. El Champán rosado puede ser también una solución para este inicio.

¿Champán con el plato principal?

No se cree que un Champán puede llegar tan lejos en una comida. Aunque, se puede ser mejor acompañado con platos simples…

Champán y carnes de ave: ¿un maridaje ideal?
Un de los mejores compañeros del Champán Brut en platos principales son con certeza las carnes de ave. Pollo, pavo o pintada, un brut rico en Pinot Noir siempre encontrará la horma de su zapato. Rellena o no, la ternura de la carne se marida perfectamente con la finura de las burbujas del vino, y los sabores del plato no superan al Champán.

Champán y carnes blancas: ¿un maridaje fácil?
Como las carnes de ave, las carnes blancas son seguramente las bienvenidas con un vaso de Champán. Blanqueta, escalope, carne de ternera, de conejo, filete miñón… Un montón de compañeros en línea con nuestro vino.  Esas carnes blandas y jugosas se dejarán seducir por un blanc de noir. En efecto, los champanes producidos con Pinot Noir o champanes rosados, de cosecha o no, sabrán como traer una cierta vinosidad y una agradable estructura para maridar esas carnes. Champagne accord, AR Le Noble, wine tour booking

Champán y carnes rojas: ¿un maridaje arriesgado?
No necesariamente. Carnes rojas también se maridan con burbujas. Es verdad que nuestro primer reflejo es asociar carne roja con vino tinto. Sin embargo, la delicadeza del Blanc de blancs Gentilhomme de cosecha 2009 del Champán AR Lenoble sacará a la luz perfectamente carnes como carne de res o pato. Pero con la carne de res, es preferible cocerla poco hecho para que el Champán armoniza con la jugosidad de la carne.

¿Champán con postre?

Champán y quesos: ¿un maridaje atrevido?
Como se ha dicho, elegid su Champán en función de sus gustos. Según sus preferencias, va a elegir un Champán más o menos azucarado. Brut o dulce, todo es posible, solo se necesita atrever. Por ejemplo, el Champán AR Lenoble con cosecha 2013 revela una amplitud aromática sutil y original que se agrada durante el aperitivo, pero también con un viejo gruyer o Comté.

Champán y postre: ¿un maridaje equivocado?
De ninguna manera. Solo se necesita, otra vez, bien elegir su Champán. Para evitar peso para este fin de comida, opta más bien para un Champán semiseco. Más azucarado, estos champanes acompañan de maravilla postres cremosos, como pudín, mousse de fruta o pana cota con un coulis de su elección. Un Champán rosado puede también ser un ideal para los postres con frutas rojas como tarta de fresas, crème brulée con un coulis de frambuesa o un crumble con frutas rojas.

 

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